domingo, 17 de febrero de 2013

Receta de la feliz educación

Receta de la feliz educación

Para hacer esta receta son importantes ciertos ingredientes que no deben faltar. En el caso de que falten deberían reponerse o dejar esta receta a un lado, ya que en ese caso el resultado puede ocasionar desastre, o algo que no es lo esperado.

Introzuca en el bol (instituto) un puñado de maestros motivados, a los que les guste dar sus clases y no vayan obligados.

 Añádele a la masa un kilo de estudiantes animados, con ganas de estudiar, y que no todo lo que digan son quejas y pegas.

Remueva bien la masa para que todo se recoloque adecuadamente en su sitio y quede organizado. Tras eso amase bien utilizando clases amenas y participativas en las que no solo sea el profesor en el hable todo el tiempo, sino que todos puedan participar de ella.

Opcionalmente pueden añadirse materiales variados, complementarios al lapiz y papel de siempre, de manera que las clases no se vuelvan monótonas y siempre lo mismo. Por ejemplo: videos, ordenadores, cartulinas, pinturas, etc.

Y por ultimo y más importante es OBLIGATORIO añadir una sonrisa en la cara de todos, que se mantuviese SIEMPRE. Y que no se quitase aunque hubiese que quejarse, siempre acompañada de educación ante todo, para que la convivencia de cada día sea agradable y que todo el mundo irradiara confianza de manera que aquellos que llegan nuevos se sientan como en casa.

Si se han seguido los pasos adecuadamente y ninguno de los ingredientes es defectuoso, debería salir estupendamente haciendo que las clases no fuesen algo aburrido que desearas que pasase.




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